Las Listas Azules

Cuento / Julio 2013

En el año 2113 el planeta estaba dividido en dos bandos. En cierto sentido se estaba librando una guerra, no una de esas que se pelean con tanques y balas, sino una nueva forma de guerra, una que se pelea en algo llamado Internet, específicamente en las Redes Sociales.

Dos posiciones políticas estaban enfrentadas, ambos bandos estaban muy parejos. Mientras que uno de ellos agrupaba al 51% de la población, el otro agrupaba al 49% restante. En realidad había un porcentaje de gente que no apoyaba a ninguno de los dos bandos, pero ese para muchos era un detalle insignificante. Ambos bandos de una u otra manera trataban de adjudicarse este porcentaje de gente.

Podría llamar “los verdes”, “los azules” o “los amarillos” a un bando y “los colorados” al otro, pero eso sería persistir en esa mezquina y miserable costumbre humana de asociar colores (lindas longitudes de onda) a cosas tan groseras y feas como movimientos políticos, religiones, etc, de modo que me voy a conformar con llamarlos 49%istas y 51%istas, o para ser breve, los 49 y los 51.

Se podría decir que los 49%istas estaban en desventaja numérica, y de hecho, los 51%istas afirmaban que eran una clarísima y contundente mayoría, por lo que los otros debían someterse absolutamente a su voluntad, pero en el fondo esto no era así, y los 49%istas representaban también una fuerza importante en el mundo. También los 49 decían que eran mayoría, y que los otros habían manipulado las estadísticas, aunque me parece que en el fondo los números eran bastante dinámicos y que en ocasiones los 49 tenían el 51% y los 51 pasaban a ser el 49%.

Como ya dije, si bien el asunto tuvo repercusiones en la realidad y en la vida cotidiana, dado que los 51%istas querían imponer su 51%ismo al otro bando, y probablemente también al contrario, uno de los campos principales de combate fue una red social llamada Critter, cuyo logotipo era una extraña especie de pájaro extraterrestre de color azul con dientes muy afilados (no pregunten).

En Critter se podían escribir mensajes cortos, mencionar a otros usuarios, etc, de modo que al principio todo se resumía a un simple toma y dame de insultos. Los 51%istas decían algo, los 49%istas respondían y se burlaban, los 51%istas se indignaban, los 49%istas argumentaban, los otros contra-argumentaban, y así el ciclo se repetía. Argumentos iban y venían, algunos muy razonables, otros en extremo absurdos. En algún momento se llegaba, de parte y parte a los insultos y las palabras fuertes, aunque debo decir que los 51%, por ser mayoría y controlar los poderes públicos en muchos casos abusaban.

Yo apenas tenía unos meses de estar registrado en Critter, cuando alguien “recritteo” un mensaje de un usuario que se llamaba #La_Molotov. El mensaje decía algo como:

“Este usuario #ErCommie, es una basura 51%ista, darle BAS masivo”

Debo decir que en algún momento de mi vida fui 51%ista, pero luego me harté, se pusieron muy pesados, gobernaban mal, fallaron en todo lo que habían prometido, y el mundo era un lugar… bueno, un tanto sucio. Los 49%istas no me simpatizaban mucho tampoco, en ese momento estaban disfrazados de corderos, pero uno veía a los personajes y a los voceros y en el fondo sabía que eran lobos. En cualquier caso, en ese momento al menos, los 49%istas eran una alternativa mejor a los 51%istas.

Me dio curiosidad y me puse a revisar la cuenta de #ErCommie. Realmente asqueroso, insultos van, toma, dale, y otro. Me harté. Aún quedaba por averiguar que era BAS. Finalmente descubrí que BAS viene de “Block and Spam”, que significa bloquear y declarar como “spam” (embasurador, bombardeador de publicidad, etc).

Resulta que “Critter” tiene una funcionalidad en la que uno puede marcar a un usuario como Spammer y al mismo tiempo bloquearlo. La idea es no ver más nunca mensajes de ese usuario, pero también, esta función le permite a “Critter” saber quienes son los usuarios problemáticos. Si mucha gente declara a un usuario como BAS entonces “Critter” bloqueará definitivamente (RIP) la cuenta de dicho usuario.

Claro que es una funcionalidad interesante, considerando todo el Spam que hay en el mundo… pero cuando está en las manos equivocadas y se usa de la forma incorrecta, eso es otra cosa.

Con esta nueva arma la guerra había escalado. Pasó de ser un asunto de simples argumentos e insultos a ser uno de BAS. Cuando te encontrabas algún extremista en la red simplemente BAS. Si alguien te insultaba… BAS. Si alguien decía algún argumento estúpido BAS… si alguien blandía un argumento interesante que la otra parte no podía refutar… BAS. Si, esto último no está bien, pero muchas veces ocurría.

Se formaron divisiones, como en el ejercito, #La_Molotov lideraba una de ellas, por eso el mensaje de BAS. Nuevamente revisé la cuenta de #ErCommie, pura basura, no me gustó. ¡Pum! BAS y así fue como disparé mi primer tiro en la guerra virtual.

Días después volví a revisar la cuenta de #ErCommie, muerta, difunta, RIP. La cuenta estaba indefinidamente bloqueada. De esa forma comencé a participar en la “guerra de las listas azules”, meter a alguien la lista azul significaba no sólo darle BAS, sino recrittear para que tus seguidores 49%istas le dieran BAS, mientras más tiros más posibilidades de que “Critter” bloqueara la cuenta atacada. Y claro… los 51%istas no se quedaban atrás, de hecho nadie estaba seguro de quién había disparado el primer tiro.

Las listas azules crecieron, los BAS proliferaron, las cuentas murieron, poco a poco. Yo disparé muchos tiros, #La_Molotov eventualmente cayó, RIP con su cuenta, alguien tomó su lugar como líder de la división, ese también cayó, luego tomó el liderazgo alguien llamado #El_Justiciero_BAS y luego otro, y otro, cada uno probablemente con un nombre más ridículo y absurdo que el anterior. Finalmente la guerra había terminado. Los 49%istas habían ganado pese a su aparente inferioridad numérica. Fue entonces cuando sucedió la división, y entre los mismos 49%istas comenzó el pleito, nadie sabe cual fue la diferencia de opinión, pero se comenzaron a hacer BAS entre ellos. Yo por su puesto tomé partido. BAS, BAS, BAS, BAS… y así sucesivamente, con el tiempo las cosas se fueron suavizando, y allí fue cuando no me gustaron las opiniones de #El_Heroico_Patriota. Demasiado insustanciales, ofensivas ¡Cómo no me di cuenta antes! BAS, BAS, BAS. RIP #El_Heroico_Patriota, el mundo era un lugar más tranquilo… y solitario.

En ese momento, con horror, me di cuenta de lo estúpido que había sido al participar en la guerra. Me di BAS a mi mismo y con eso fue bloqueado por spam el último usuario de “Critter”.


Dedicado a Julio Coll, quien en las “Las Columnas de Cyborg” escribió un cuento genial sobre las Listas Amarillas